Volveré a repetirlo porque, como quién diría, así lo
recordarán. La autonomía molesta. La libertad genera envidia. Los humanos somos
espejos, y si vemos reflejos que no nos gustan pateamos la imagen que tenemos
adelante. Si no somos conscientes de eso terminaremos lastimando a muchas
personas por propia soberbia. Terminamos golpeando humanos que buscan
alternativas diferentes de ser.
Puta cultura enferma y putas estructuras que limitan a los
estúpidos, que creen que interpretan a otros y tienen derecho a decir sí están
bien o mal. Basando su juicio en autoridades obsoletas. Enseñados a no pensar
solos y a juzgar por formas todo lo que no se les parezcan.
Te califican y si hay instituciones que los avalen, si
pueden, te destruyen. Pareciera que tienen la idea de que, el esfuerzo que
ellos hicieron por ser lo que son, es el único tipo de voluntad que vale. Y
desvalorizan tu búsqueda, tus palabras, tus pensamientos. Los que sólo tienen
el aval de tu propia cabeza y puede llegar a doler mucho madurarlos.
¿Qué es ese empeño desmedido por juzgar el comportamiento de
otros?
La libertad ajena de hacer y pensar según lo dicte la mente de cada individuo desestabiliza su
mundo, pareciera. Porque te atacan de la misma manera que un colegial.
Y se quedan mirando con odio a través de tus ojos todo lo
que les falta.
No bajes la cabeza y no escuches a los hipócritas.
Les seguirá picando el culo cada vez que vean que no pueden
controlarte.
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