Cuando de repente te das cuenta de que no querés que tu Fuck the sistem te afecte el sueldo. Que tenés que, tal vez, conservar una forma y atenerte a un código. Porque la tranquilidad a un plazo duradero a veces vale más que sentir demasiado. Porque sino, no va y no queda. Y estas ahí comportándote como un idiota, con ganas de darte una patada. Viendo como los forros que respaldan en la forma su modo de actuar, se ríen en tu cara mientras ganan el doble. Estás ahí sin poder decir nada, mientras escuchás a tu compañero de team que tiene una extraña obsesión por las armas y a la treintañera desesperada que no puede parar de querer tener sexo. No matter what. El misógino empedernido, avalado por el concenso social que le permite decir la palabra "culito" seguido de un chasquido gutural adelante de otros hombres y recibir risas, nada más que RISAS. Tu jefe el duro, millonario lustroso; la vieja loca perdida entre los implantes que por alguna razón del cosmos te da órdenes y todos los otros personajes, que se repiten y se repiten.
Estás ahí, preguntándote, con la mirada perdida, ¿Qué? ¿Adonde voy tal vez? ¿No quiero parecerme a todos ellos? ¿Pero no encuentro más maneras de diferenciarme? ¿Mmmm? ...
Y en el impás de tiempo donde desato la válvula los veo irreales, bizarros y estúpidos. Y no puedo hacer nada, porque me adherí al pacto tácito, de las locuras que todos ven pero que nadie dice. Porque yo me veo irreal también y me río, cínicamente. Y ahí termina todo.
Cuando parece decir:
"No te pases del límite,
Bienvenida de regreso al conformismo :D "
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