Vivimos con roedores,
Vivimos como roedores,
Aunque a nadie le importen mis formas particulares
En la más cálida de mis ideas, me abandono,
Y corro hasta el último lugar que recuerdo,
Pero no me encuentro,
Ni ahí, ni en ningún lugar.
Y no quiero depositar en nadie,
Los pedazos que van cayendo detrás mío mientras camino,
Prefiero que queden ahí,
Que se pudran ahí.
Porque no quiero esperar de nadie,
Ninguna cosa.
Roemos,
Amamos,
Y mueren,
En el otro lado.
Si se quiere se siente.
Y así, las ideas tal
vez se ordenen,
Si se quiere y se elige, también se ama.
Y así, las ideas tal
vez tengan sentido.
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