Como ir en contra del proceso inconsciente por el cual creamos la imagen que necesitamos que el otro sea para poder quererlo? Construyendo y completando todo lo que creemos que le falta a la otra persona, por mas de que eso en cuestión no exista?
Es doloroso entender que en realidad eran nuestras ganas de querer las que dieron el pie a que nos usen o manipulen.
Las mismas ganas que nos hicieron confiar, sin pruebas fehacientes, que el otro compartía nuestros mismos códigos o valores.
Y nos dejaron pagando, sintiéndonos tan estúpidos.
Triste, muy triste
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